Un QR en recepción. Cada huésped tiene tus reseñas de Google a un toque. El descontento además puede contártelo en privado, para que lo arregles a tiempo.
Gratis durante el lanzamiento · Sin tarjeta · Sin conectar nada · Listo en 10 minutosAl irse, en recepción o en la cuenta. Un toque: ¿cómo fue tu estadía?
GuesticsApunta la cámara de tu teléfono al código. Abre la misma encuesta que ven tus huéspedes. No se guarda nada.
Abrir la vista del huésped4 o 5 estrellas: un botón abre tu página de reseñas de Google. Nada que escribir dos veces.
1 a 3 estrellas: puede escribirte en privado y, si quiere, igual opinar en Google. Habitación, contacto y respuesta en un clic.
Si tus clientes vienen en persona y tienes ficha en Google, Guestics te sirve. La idea es siempre la misma: un QR justo donde termina la experiencia.
En recepción o en la habitación, al momento del check-out.
En el libro de bienvenida o junto a la llave. Sin recepción, igual te enteras tú primero.
En la puerta de la nevera, o el link en tu mensaje de salida.
En la entrada, o en cada parcela y tienda.
Muchos huéspedes, muchos idiomas: cada uno lo ve en el suyo.
En la carpeta de la cuenta. Las mesas contentas van a Google antes de irse.
En la mesa o en la barra, junto al ticket.
Al final de la cata, con la experiencia todavía fresca.
Al terminar el recorrido, o el link en tu mensaje de despedida.
Al devolver el equipo.
A la salida o en la entrada impresa.
En recepción, al pagar.
En el espejo o en el mostrador.
En la entrada: el socio escanea cuando quiera.
En la factura o junto a la caja.
El QR está en el libro de bienvenida. La primera noche un huésped escribe “la estufa no tira bien”. La revisas a la mañana siguiente, en vez de leerlo después en una reseña de 2 estrellas.
El QR va en la carpeta de la cuenta. Las mesas contentas dejan sus 5 estrellas en Google antes de irse. La mesa que esperó 40 minutos por el plato te lo cuenta a ti, y la próxima vez el postre va por la casa.
De vuelta en el puerto, el guía muestra el QR. Las reseñas llegan con el día todavía fresco, no tres días después. Y si el almuerzo llegó frío, lo sabes esa misma tarde.
La mala experiencia ya pasó y no se borra. Pero sí puedes enterarte a tiempo, pedir disculpas y arreglarlo para los siguientes. Y si reservó por Booking, tienes 48 horas antes de que le llegue su email para opinar.
“La ducha salía tibia.” Habitación 12. Dejó su email.
La disculpa ya está escrita, con un descuento para su próxima visita. Abres, ajustas, envías.
Le respondiste a tiempo. Y tú arreglas la ducha para los próximos.
Sin manual. Tu recepcionista lo entiende en un minuto.
Funciona junto a cualquier sistema de reservas, o sin ninguno. Nada que conectar.
El huésped lo ve en su idioma, automáticamente.
El huésped ve tu hotel, no a nosotros.
Alojado en Frankfurt. Cumple RGPD. El huésped es anónimo salvo que decida dejar contacto.
Soy Gonzalo. Fui gerente de hoteles durante diez años en Chile, buena parte en la Patagonia. Sé lo que pesa una mala reseña y el poco tiempo que queda para mirar pantallas. Por eso Guestics hace una sola cosa, sin manual. Hoy lo desarrollo desde mi empresa en la Unión Europea (Polonia). Si algo no queda claro, escríbeme directo.
— Gonzalo Baeza, Guestics · gonzalo@guestics.comLa configuración toma 10 minutos. El primer huésped puede escanear esta noche. Gratis durante el lanzamiento.
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